Uztailak 8

Hasta el final de la corrida no ocurrió nada, pero una vez finalizado el festejo taurino, unas cincuenta personas bajaron al ruedo y desplegaron una pancarta donde se leía: “Amnistía total. Presoak kalera. San Fermín sin presos”. Al mismo tiempo que las puertas de la plaza se abrían para dar entrada a los pequeños de las peñas que no pueden entrar durante la corrida, irrumpieron con ellos 40 miembros de la policía armada, con el comisario jefe al frente, cargando y disparando pelotas de goma y botes de humo contra los tendidos y el ruedo de la plaza. La agresión policial fue respondida mediante botellas y almohadillas.

A partir de ese instante la policía hizo uso de sus armas de fuego, causando siete heridos por bala, que van desde uno en la parte más alta de la plaza hasta otro en el mismo ruedo. La policía fue obligada a retirarse del recinto taurino, pero vuelve a entrar con refuerzos causando más de treinta heridos. Una vez que la policía se retiró de la plaza y fue posible su abandono, la rabia popular se desató en la ciudad y las barricadas se sucedieron, incluso sitiando al mismo Gobierno Civil. La policía, con refuerzos llegados de Logroño, recibió orden de despejar la ciudad disparando sin que “os importe matar” (según consta en la cintas grabadas de la frecuencia de la policía).

Y así lo hicieron, disparando de forma indiscriminada, llegándose a contabilizarse más de 5.000 pelotas de goma, más de 1000 botes de humo, más de 1000 botes lacrimógenos, más de 100 proyectiles de 9 milímetros “parabellum” y más de 50 proyectiles de 9 milímetros “corto”. Hacía las 10 horas 20 minutos de la noche, en la confluencia entre las Avenidas de Carlos III y Roncesvalles, un grupo de policías que se encontraban en la cercana calla Paulino Caballero, disparó ráfagas de sus ametralladoras Z-70, alcanzando con un disparo en la frente a Germán Rodríguez que murió prácticamente en el acto, también otra persona fue herida por bala en la axila en el mismo lugar.

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