Archive for 30 Junio 2008

Nuevo documental sobre los sanfermines del 78

Oroitarria

OROITARRIA. Piedra de toque
Eguzki Bideoak. 2008. 46 min.

Piedra. (Del lat. petra). ~de toque.2. . Aquello que conduce al conocimiento de la bondad o malicia de algo. La estela de Germán está situada en el lugar donde la policía mató a Germán Rodriguez durante las fiestas de San Fermín de 1978. Recuerda a una persona, unos hechos y unas decisiones políticas que el Poder quiere que pasen al olvido. La estela es un pequeño monumento que sigue molestando a quienes nos gobiernan hoy en día. Es una pista para acercarse a una época, la Transición, que no es tan ejemplar como asegura la versión oficial. Una piedra de toque que evita el olvido.

Sanfermines 1978 aqui no se rinde ni dios

Sanfermines 1978 aqui no se rinde ni dios
Sabino Cuadra. Publicado en Kaos en la red

“Izenik gabeko balak,
zigorrik gabeko errudunak,
justiziarik gabeko herria”.
(Balas sin nombre, culpables sin castigo, pueblo sin justicia).


Éste es el bertso que, a modo de repique de txalaparta, va apareciendo en el hermoso poema escrito por nuestro poeta local, Fertxo Izquierdo, sobre los sucesos de Sanfermines de 1978.

Zigorrik gabeko errudunak. Lo hemos dicho una y mil veces. Germán murió de muerte matada. Es decir, no murió, sino que lo mataron. Llamemos a las cosas por su nombre: lo suyo no fue muerte, sino crimen, crimen de Estado. Más allá del policía que apretó el gatillo y del oficial que lo azuzó, se encontraban los primeros espadas de aquella faena, el comisario Rubio, el comandante Ávila, el gobernador civil, I. Llano, el gobernante, y el teniente coronel, nunca identificados, ocultos tras la emisora policial (“Tirad con todas las energías y lo más fuerte que podáis! ¡No os importe matar!”), el ministro del Interior, Martín Villa, y el presidente del Gobierno de UCD, Adolfo Suárez.

Justiziarik gabeko herria. Los jueces que juzgaron todo aquello no estuvieron en la plaza ni vieron nada de lo que pasó en la calle. A ellos no les salpicó ninguna hostia ni ningún pelotazo. No tuvieron que correr ni esconderse. No se mancharon de sangre trasladando a ningún herido. Ningún familiar ni conocido les contó nada de lo que vieron. Aquel día debieron quedarse en casa, haciendo punto, o en la Audiencia, sacando trabajo atrasado, redactando sesudos autos y sentencias. Y luego, cuando les tocó entrar en materia, fueron dando saltitos por encima de los hechos, de las fiestas reventadas, de los heridos de bala, de un Germán asesinado… sin detenerse a ver, a preguntar, a investigar, a razonar. Sus sentencias fueron inmaculadas, virginales. No hubo pecado alguno en la concepción de aquel crimen. Ningún culpable fue señalado. Ninguna responsabilidad fue exigida.

Hoy, pasados treinta años, hay quienes siguen queriendo enterrar todo aquello. Son los de siempre. El 9 de julio mismo comenzaron a echar paladas de tierra sobre Germán, los heridos y la ciudad arrasada. Celebrar, visperear, procesionar, inciensar y vitorear a un santo que nunca existió les parece lo mas normal y casta del mundo. Buscar un hueco el día 8 para recordar lo realmente ocurrido a un pueblo de carne y hueso del parece de mal gusto. Unir política y fiesta -dicen- es detestable. Rociar la fiesta con cien mil aguas benditas y patrocinios comerciales varios, eso sí que es guay del Paraguay . Los idólatras son ellos, mercaderes siempre en cualquier templo.

Otros piensan que con la recuperación de la estela hay ahora que pasar página o que, a lo más, se trata tan sólo de seguir colocando un ramo de flores junto a su estela todos los ocho de julio y dedicar a los Sanfermines 78 un espacio en un futuro Museo de la Memoria . Sin embargo, todo esto, al margen de su evidente necesidad, no puede convertirse en punto y final de nada. Queremos verdad, justicia y reparación; es decir, reconocimiento público, político y judicial del crimen cometido y que, en consecuencia, sean exigidas todas las responsabilidades y acordadas todas las medidas a fin de rehacer la historia y asentar nuestro futuro sobre pilares de dignidad y justicia.

No somos nostálgicos. Nos preocupa el pasado porque queremos un futuro diferente. Sabemos que la razón de ser de aquella agresión tuvo mucho que ver con el período histórico que entonces se vivía. Se trato de un crimen de Estado y el Gobierno de UCD fue su responsable político. Sanfermines 78 fue una sangrienta llamada al orden ante el entonces cercano debate constitucional y futuro institucional de Nafarroa y Euskal Herria. Mas hoy, sin embargo, salvadas las distancias, muchos de los problemas que el poder pretendió atajar entonces vuelven a estar sobre la mesa: el reconocimiento de nuestro pueblo, el respeto a su plena soberanía y la aceptación de las decisiones que pueda adoptar en su ejercicio. Por ello, parafraseando a Zorrilla, hoy puede decirse de nuevo al poder: “Los muertos que vos matasteis gozan de buena salud”.

Pasados treinta años del genocidio perpetrado en Chile y Argentina por las dictaduras de Pinochet y Vilela, la cabezonería de madres, familiares y camaradas de los asesinados y desaparecidas ha conseguido sentar en el banquillo a cientos de responsables de aquellos crímenes. Decenas de generales, almirantes, capitanes y policías de todas clases han sido condenados a fuertes penas. Muchas tumbas han sido desenterradas y con cada una de ellas otras tantas verdades ocultas. ¿Quién puede decir, pues, que aquí, en Iruñea, nuestras peticiones son ilusorias, utópicas o insensatas?

Lo dijo Bertold Brech en aquellos años en los que el pintor de brocha gorda anunciaba un III Reich que duraría mil años:

“Quien aún esté vivo no diga jamás.
Lo firme no es firme.
Todo no seguirá igual.
Cuando hayan hablado los que dominan, hablarán los dominados.
¿De quién depende que siga la opresión?
De nosotros.
¿De quién que se acabe?
De nosotros también.
¡Que se levante aquel que está abatido!
¡Aquel que está perdido, que combata!”.

El XXX aniversario de los Sanfermines del 78 no es un punto y final de nada, sino un punto y seguido abierto a todas las ideas y aspiraciones que aquel año pretendieron truncar. ¡Aquí no se rinde ni Dios!

Exposición

Erakusketa

Concentración del 8 de junio

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Más fotos aquí

“Que no tenemos el cuerpo hecho a las cornadas, está gritando el dossier que tienes en las manos. Por desgracia, las crónicas de sucesos, las contabilidades y los dossier, son siempre a toro pasado. Tanto peor para quien va delante. A partir de ahí, y en los últimos 40 años de toreo, nunca los matadores estuvieron más cerca de conseguir tantos trofeos en una sola tarde. Fue al final, como quien regala un toro porque lo piden media docena de aficionados con pancarta.”

“Las Peñas, bastante alma y mucha vida de los Sanfermines, teníamos algo que decir sobre lo sucedido. Por separado, como preparamos cada año el rito de estas fiestas extrañamente sagradas e infinitamente ultrajadas.”

Este año todo quedó en el aire: los preparativos, las plazas de hotel, los pañuelos, los gritos de la gente. Bueno, casi todos. Porque a los heridos les puede el corazón más que el aire. Por eso caen. Algunos definitivamente, como el amigo Germán, con el viento de cara soplando a ráfagas.”

Como hemos dicho, con estas palabras comenzaba el dossier que las Peñas elaboraron a raíz de los terribles sucesos de los Sanfermines del 78. Estas palabras escritas por la Comisión de Peñas hace 30 años son la carta de presentación del sentir de las Peñas entonces, y hoy, 30 años más tarde, las seguimos haciendo nuestras.

En esas fechas se vivían momentos convulsos en el panorama socio político del estado español: Después de la muerte de Franco, el Pueblo se revelaba contra la falta de libertades y salía a la calle para pedir un cambio. No desvelamos nada nuevo si decimos que Sanfermines del 78 fue una llamada al orden, algo orquestado, preparado en base a un criminal guión y ejecutado con toda la sangre fría en Iruña que fue el laboratorio utilizado para dar un escarmiento ejemplar y así abortar las ansías de libertad en todo el Estado.

Se reventaron las Fiestas, se masacró a todo un Pueblo, detuvieron a muchos, hirieron a más, y asesinaron a Germán…Ejemplar escarmiento desde luego…. Tan graves fueron los hechos que prácticamente todos los partidos políticos de entonces denunciaron la salvajada cometida, ante la mentira de la versión oficial. Se recibieron muestras de solidaridad de todo el Estado, y en una de las protestas cayó asesinado en Donostia Joseba Barandiarán.

Después, con el paso de los años y desde el poder político se ha querido silenciar la verdad y se ha intentado que olvidemos lo que pasó, hasta nos arrebataron la estela de Germán, el monolito que levantó el Pueblo precisamente para no olvidar. Pero no han logrado sus objetivos: el Pueblo de Iruña no ha olvidado, y además, entre todos y todas hemos conseguido que la estela sea repuesta a su legítimo lugar, este donde nos encontramos y donde cayó Germán.

Las Peñas de Iruña llevamos treinta años recordando, treinta años en los que el 08 de julio salimos juntas de la Plaza de Toros, reivindicando de forma pacífica y en un grito silencioso nuestro derecho a recordar, porque estos hechos forman parte de la memoria de un Pueblo, y no es justo arrancarlos como si nunca hubieran sucedido.

Después de 30 años no hay culpables, no existen condenas y quieren aparentar que aquello no ocurrió, y que no fue otra cosa que un mal sueño colectivo que tuvo, de manera simultanea, toda una Ciudad cuyo único delito era celebrar sus Fiestas. Pero este Pueblo sabe, y las Peñas sabemos, que aquello fue real, y que fue real la orden de la Policía que mucha gente oyó: ”¡Tirad con todas las energías y lo más fuerte que podáis¡”. “¡No os importe matar¡. Y cumplieron las órdenes: masacraron y mataron…… Como van a hacernos creer que aquello no ocurrió. Y si olvidamos les damos la razón. Tenemos que preservar la memoria histórica de nuestro Pueblo y recordar para que nunca vuelva a ocurrir y para que nadie se atreva a nunca a repetir algo semejante.

Para terminar, recogemos las últimas palabras que la Comisión de Peñas escribía en el dossier que elaboró en el 78 sobre estos sucesos:

“Hay una cosa cierta: el esclarecimiento de los hechos es una labor de todos. La petición de justicia debe ser un deseo de todos. Los jueces, cuando llegue el momento, deberán determinar las responsabilidades. El recuerdo de recientes épocas pasadas en las que parte del poder judicial estaba sometido a la normativa del “ordeno y mando” debe quedar definitivamente zanjado. Este es el momento de demostrarnos si de verdad la Democracia es algo más que una aventura en un tuvo de ensayo; es decir, si el poder judicial tiene la suficiente independencia para actuar al margen de los intereses de cualquier grupo político, aunque sea el de la mayoría. Este es el gran dilema. Ahí es nada la Democracia. Nosotros creemos en la Democracia y en la Justicia”.

Estas palabras escritas por la Comisión de Peñas hace treinta años podían ser escritas en este momento, y por eso las Peñas del 2008 las suscribimos y las hacemos nuestras, entonces y ahora seguimos gritando:

CASTIGO A LOS CULPABLES!!!
GERMAN, JOSEBA GOGOAN ZAITUZTEGU!!!
HERRIAK EZ DU BARKATUKO!!!

La concentración del 8 de junio es a las 12 de la mañana

CONCENTRACIÓN
Domingo 8 de junio a las 12 de la mañana, ante la estela de Germán (Avenida Roncesvalles)

convocatoria 08062008

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